{"id":124,"date":"2021-12-08T16:20:11","date_gmt":"2021-12-08T16:20:11","guid":{"rendered":"https:\/\/ritashimano.com\/?page_id=124"},"modified":"2023-04-20T23:33:56","modified_gmt":"2023-04-20T23:33:56","slug":"duelo-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/areas-de-intervencion\/duelo-2\/","title":{"rendered":"Duelo"},"content":{"rendered":"\n<p>El duelo es el dolor que sentimos ante la <strong>p\u00e9rdida<\/strong> de una persona querida, y a pesar de que se trata de una reacci\u00f3n \u201cnormal\u201d (por referirse a ser algo com\u00fan en las personas), la manera en la que cada uno lo vive y lo manifiesta es muy diferente. El duelo puede ser una experiencia terrible, emocionalmente agotadora y puede asemejarse mucho a una depresi\u00f3n cl\u00ednica, pero <strong>no se considera un trastorno ni un enfermedad<\/strong>. Se trata del modo en el que las personas nos \u201ccuramos\u201d, la manera que tenemos de sobrevivir: igual que cuando nos rompemos una pierna no podemos salir corriendo al d\u00eda siguiente, <strong>tras perder a un ser querido necesitamos un tiempo para poder recuperarnos<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>El duelo se siente. Pero lo que conseguimos a trav\u00e9s de este dolor es <strong>aceptar la p\u00e9rdida, recolocar nuestras emociones con la vida y con la persona que se ha ido, para poder recordarla desde el cari\u00f1o en vez desde el sufrimiento, y continuar<\/strong> <strong>viviendo sin miedo ni sentimiento de vac\u00edo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:9px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfCu\u00e1les son las Reacciones Comunes de Duelo?<\/h3>\n\n\n\n<p>Durante el primer a\u00f1o es donde se dan con m\u00e1s frecuencia e intensidad estas manifestaciones, que afectan a las personas emocionalmente, pero tambi\u00e9n a nivel cognitivo, f\u00edsico y en comportamental.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">1. Reacciones Emocionales<\/h5>\n\n\n\n<p>Las emociones pueden ser de muy distinta naturaleza e incluso pueden ir cambiando:<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>tristeza<\/strong>, junto con el \u201c<strong>echar de menos<\/strong>\u201d a la persona fallecida son los s\u00edntomas m\u00e1s importantes en el duelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n existe el <strong>enfado<\/strong>, en ocasiones porque no se ha podido hacer nada para evitar la muerte o porque consideramos que alguien no ha hecho lo suficiente (m\u00e9dicos, familiares, nosotros mismos e incluso el fallecido).<\/p>\n\n\n\n<p>A veces sentimos <strong>ansiedad<\/strong>, tenemos miedo e incertidumbre sobre c\u00f3mo ser\u00e1 nuestra vida sin la persona fallecida, o nos hacemos m\u00e1s conscientes de nuestra propia muerte y esto nos produce malestar.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos sentirnos distantes, o <strong>fr\u00edos emocionalmente <\/strong>con otras personas y actividades, incluso estar constantemente aburridos de todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, es posible que se den ciertas <strong>emociones positivas<\/strong> como el alivio o la tranquilidad (cuando la persona fallecida estaba en un proceso largo y doloroso por ejemplo).<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2. Reacciones Cognitivas<\/h5>\n\n\n\n<p>En los meses que siguen a la p\u00e9rdida es com\u00fan sentirse <strong>confuso<\/strong>, tener <strong>dificultad para concentrarse<\/strong>, estar <strong>preocupado<\/strong>, etc. Comprender el porqu\u00e9 es complicado y nos afecta en muchos aspectos. Intentamos buscar una raz\u00f3n, un <strong>significado<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos tener <strong>pensamientos intrusivos<\/strong> sobre c\u00f3mo ser\u00eda recuperar a la persona a la que hemos perdido, o tambi\u00e9n tener <strong>im\u00e1genes mentales<\/strong> de \u00e9l o ella en sus \u00faltimos momentos. Existen casos en los que se puede <strong>ver, escuchar o sentir<\/strong> al ser querido, y que se relacionan con la sobrecarga emocional que pasamos.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo podemos sentirnos como si nos hubieran <strong>quitado \u201cuna parte\u201d <\/strong>de nosotros mismos. Es com\u00fan intentar que algo de la persona fallecida sobreviva en nosotros, y a veces esto nos hace volvernos <strong>mejores personas<\/strong>, tambi\u00e9n ser m\u00e1s <strong>conscientes<\/strong> de lo que en realidad es la vida y c\u00f3mo queremos vivirla.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">3. Reacciones Comportamentales<\/h5>\n\n\n\n<p>Hay muchas conductas que cambian cuando atravesamos un duelo. A veces vamos a los lugares que \u00edbamos con las personas que se han ido, a veces los evitamos. Los mismo pasa con los objetos, los <strong>atesoramos<\/strong> o <strong>no los queremos<\/strong> ni ver. Podemos tener problemas de<strong> sue\u00f1o<\/strong>, <strong>pesadillas<\/strong>, <strong>comer mucho o poco<\/strong>, o podemos sentirnos muy activos o todo lo contrario. A veces el dolor puede llevarnos a realizar <strong>conductas de riesgo<\/strong>, como beber o consumir, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque estos son unos ejemplos, el c\u00f3mo vivamos el duelo <strong>depende de muchos factores<\/strong>, de lo que significaba la persona fallecida para nosotros, de c\u00f3mo haya sido el fallecimiento, de la edad que tengamos y c\u00f3mo seamos nosotros, de la experiencia previa que hayamos tenido con el duelo, del apoyo que tengamos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones el duelo no se vive hasta que ha <strong>transcurrido un tiempo<\/strong>, bien porque la persona doliente ten\u00eda demasiada carga y no lo ha podido sentir, o porque no pudo aceptar la p\u00e9rdida en su momento y la rechaz\u00f3. Hay ocasiones, ante enfermedades prolongadas por ejemplo, que el duelo <strong>se inicia antes del fallecimiento<\/strong> y perdura durante el proceso de enfermedad, siendo una gran carga emocional para el doliente. A veces, el duelo se complica y no somos capaces de superarlo en mucho tiempo, <strong>no podemos resolverlo<\/strong> de manera adecuada y el dolor nos acompa\u00f1a. Hay veces que un duelo reciente despierta sentimientos de un duelo previo. Otras, la presi\u00f3n emocional hace que lo sintamos de manera f\u00edsica a trav\u00e9s de <strong>molestias y dolores<\/strong>. La realidad es que <strong>no hay dos duelos iguales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:9px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfExisten Etapas en el Duelo?<\/h3>\n\n\n\n<p>Durante mucho tiempo se consider\u00f3 que hab\u00eda distintos estadios y muchos autores defend\u00edan que hab\u00eda que superar cada uno de ellos para pasar el duelo de manera adecuada. Son por ejemplo, muy conocidos los estadios de duelo definidos por <strong>Kubler-Ross <\/strong>en 1969:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\">\n<li><strong>Negaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Enfado<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Negociaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Depresi\u00f3n<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Aceptaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Actualmente se reconoce el valor de estos modelos, pero se cree que en realidad <strong>no son secuenciales, ni tan estrictos<\/strong>. Si es cierto que muchas personas pasan por estos estadios, <strong>no todas lo hacen ni en ese orden<\/strong>. Es como si comprendi\u00e9ramos de manera m\u00e1s clara que el duelo es un fen\u00f3meno muy singular, y que <strong>cada uno lo vive de una manera<\/strong>. El duelo en realidad tiene que ver con <strong>reconstruir nuestro mundo interno en el que algo se ha roto y ha cambiado para siempre; tenemos que reconfigurar  nuestro sistema de creencias y de significados<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:9px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfCu\u00e1ndo se ha de Pedir Ayuda?<\/h3>\n\n\n\n<p>En una situaci\u00f3n de duelo a veces se hace dif\u00edcil saber si lo que estamos viviendo es demasiado desproporcionado o est\u00e1 durando mucho. Aunque <strong>la mayor\u00eda de las veces el duelo se termina por resolver adecuadamente<\/strong>, en algunas ocasiones se convierte en lo que se conoce como \u201c<strong>duelo complicado<\/strong>\u201d, cuando el doliente <strong>no se recupera de manera natural de sus s\u00edntomas, la intensidad es muy elevada y la duraci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de lo habitual, haciendo que la persona sufra un gran deterioro<\/strong> en las distintas \u00e1reas de su vida. Sin embargo, el proceso de duelo tiene altos y bajos, y no es gradual tampoco, lo que<strong> hace complejo dibujar una l\u00ednea totalmente clara entre el duelo complicado y el que no lo es<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el DSM 5, manual de referencia en el \u00e1mbito de la salud mental, se considera que tiene que haber una duraci\u00f3n superior a los 12 meses en adultos y a los 6 en ni\u00f1os, donde los s\u00edntomas emocionales, cognitivos y de conducta afectan de manera grave a la vida del doliente y a su identidad, provoc\u00e1ndole un malestar claro y profundo. <a href=\"https:\/\/ritashimano.com\/?page_id=745\">Aqu\u00ed <\/a>puedes ver los criterios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tal vez lo importante sea detenernos a ver <strong>c\u00f3mo nos sentimos nosotros y si el malestar nos permite avanzar o si por el contrario, nos sentimos bloqueados o atrapados en \u00e9l<\/strong>. Pero no hay una regla que defina c\u00f3mo ha de ser el proceso de ayuda. Hay personas que piden atenci\u00f3n cl\u00ednica para <strong>aliviar ciertos s\u00edntomas<\/strong> graves, como la falta de sue\u00f1o o de apetito, a pesar de que entienden que su tristeza es la que tiene que ser. A veces la ayuda se reclama cuando hay un <strong>sentimiento de culpa o ira<\/strong> que no podemos dejar atr\u00e1s. Pero debemos tener <strong>especial cuidado<\/strong> si sentimos que la situaci\u00f3n nos desborda, si vemos que estamos <strong>aislados socialmente, nos descuidamos o nos sentimos superados y no podemos con nuestra vida, o cuando para aliviar el dolor acudimos a sustancias o al alcohol de manera repetida<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:9px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Tratamiento del Duelo<\/h3>\n\n\n\n<p>Para poder realizar un tratamiento adecuado es necesario <strong>examinar la situaci\u00f3n y determinar la naturaleza y caracter\u00edsticas del duelo, de la persona que lo sufre y de la situaci\u00f3n<\/strong> en que se encuentra. Esto permite dise\u00f1ar una intervenci\u00f3n que pueda proporcionar la ayuda que el cliente est\u00e1 buscando y necesita.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<p>Barreto, P., de la Torre, O., &amp; P\u00e9rez-Mar\u00edn, M. (2012). Detecci\u00f3n de duelo complicado.&nbsp;<em>Psicooncolog\u00eda<\/em>,&nbsp;<em>9<\/em>(2\/3), 355.<\/p>\n\n\n\n<p>Ba\u00f1os, R.M., &amp; Botella, C. (2010). <em>Abordaje psicol\u00f3gico del duelo complicado.<\/em> Editorial Klinik.<\/p>\n\n\n\n<p>Bermejo, J. C., Maga\u00f1a, M., Villacieros, M., Carabias, R., &amp; Serrano, I. (2012). Estrategias de afrontamiento y resiliencia como factores mediadores de duelo complicado.&nbsp;<em>Revista de psicoterapia<\/em>,&nbsp;<em>22<\/em>(88), 85-95.<\/p>\n\n\n\n<p>Bonanno, G. A., &amp; Kaltman, S. (2001). The varieties of grief experience.&nbsp;<em>Clinical psychology review<\/em>,&nbsp;<em>21<\/em>(5), 705-734.<\/p>\n\n\n\n<p>Petralanda, V. L., Garc\u00eda-Garc\u00eda, J. A., de Vizcaya, S., &amp; Complicado, D. (2001). \u00bf Qu\u00e9 es el duelo?.&nbsp;<em>Medicine<\/em>,&nbsp;<em>134<\/em>(3), 208-215.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El duelo es el dolor que sentimos ante la p\u00e9rdida de una persona querida, y a pesar de que se trata de una reacci\u00f3n \u201cnormal\u201d &hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":865,"parent":299,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-124","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","latest_post"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=124"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/124\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":954,"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/124\/revisions\/954"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/299"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ritashimano.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}