La posibilidad de realizar la consulta en formato online, ofrece una serie de ventajas y comodidades importantes que han fomentado que este servicio se utilice cada vez más.
Es importante saber que la atención psicológica en este formato es efectivo. De hecho, investigaciones desde hace al menos dos décadas en diversas problemáticas (ansiedad, estrés, depresión, fobias, adicciones, trastornos de alimentación, síntomas psicosomáticos, prevención del suicidio, duelo, trauma, insomnio, etc.) han demostrado que es igual de eficaz que la terapia presencial.
Pero además, la terapia online permite una mayor accesibilidad, ya que no existe el problema de la distancia, y además, al no ser necesario el desplazamiento, también hay una mayor flexibilidad horaria. Por otro lado, para muchos resulta más cómodo atender a la consulta desde su casa, donde tienen una mayor sensación de intimidad y anonimato.
A pesar de que pueda parece que hay una posible pérdida de la calidez frente al contacto presencial o falta de información por no poder observar la totalidad del lenguaje no verbal (postural, proximal, gestual, etc.), estos no son impedimentos para que se cree una alianza terapéutica adecuada o para que exista un flujo de información satisfactorio entre el psicólogo y el usuario.
A día de hoy el formato de terapia online es una opción que cada vez va siendo más aceptada, que ofrece la atención de un profesional de la psicología de un modo más accesible y cómodo.
Referencias
Barak, A., Hen, L., Boniel-Nissim, M., & Shapira, N. A. (2008). A comprehensive review and a meta-analysis of the effectiveness of internet-based psychotherapeutic interventions. Journal of Technology in Human services, 26(2-4), 109-160.
Cook, J. E., & Doyle, C. (2002). Working alliance in online therapy as compared to face-to-face therapy: Preliminary results. CyberPsychology & Behavior, 5(2), 95-105.
Donkin, L., Christensen, H., Naismith, S. L., Neal, B., Hickie, I. B., & Glozier, N. (2011). A systematic review of the impact of adherence on the effectiveness of e-therapies. Journal of medical Internet research, 13(3), e52.
Gratzer, D. y Khalid-Khan, F. (2016). Internet-delivered cognitive behavioural therapy in the treatment of psychiatric illness. CMAJ, 188(4) pp. 263 – 272.
González-Peña, P., Torres, R., Del Barrio, V., y Olmedo, M. (2017). Uso de la tecnología en la práctica psicológica en España. Infocop.
Hadjistavropoulos, H. D., Schneider, L. H., Hadjistavropoulos, T., Titov, N., & Dear, B. F. (2018). Effectiveness, acceptability and feasibility of an Internet-delivered cognitive behavioral pain management program in a routine online therapy clinic in Canada. Canadian Journal of Pain, 2(1), 62-73.
Rochlen, A. B., Zack, J. S., & Speyer, C. (2004). Online therapy: Review of relevant definitions, debates, and current empirical support. Journal of clinical psychology, 60(3), 269-283.
Ruwaard, J., Lange, A., Schrieken, B., Dolan, C. V., & Emmelkamp, P. (2012). The effectiveness of online cognitive behavioral treatment in routine clinical practice. PLoS one, 7(7), e40089.
Ruwaard, J., Lange, A., Schrieken, B., & Emmelkamp, P. (2011). Efficacy and effectiveness of online cognitive behavioral treatment: a decade of interapy research. Annual Review of Cybertherapy and Telemedicine 2011, 9-14.